![]() Alcalde y "repres" del PRD saltan al CD |
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| Betzaida Flores bflores@elsiglo.com |
Y eso que nos faltaría mencionar la enorme cantidad de periodistas o seres por lo menos dedicados a esas labores que también valdría la pena recordar. Y que con temor, vamos aún cuando sea parcialmente a enumerar, pidiendo de antemano excusas por las no deliberadas exclusiones.
José Isaac Fábrega, Gaspar Octavio Hernández, Domingo H. Turner, Harmodio Arias, Eduardo Ritter Aislán, Diógenes de la Rosa, Guillermo Andreve, Nicolás Victoria Jaén, Guillermo Colunje (Linotipo) Alberto González (Torpedo), Víctor Florencio Goytía, José de la Cruz Herrera, Ignacio Nacho Valdés, Eusebio A. Morales, Ricardo Alfaro, José Dolores Moscote, Octavio Méndez Pereira, Samuel Lewis, Tomás Gabriel Duque, Cristóbal Segundo, Rodolfo Pardo, Aníbal Ríos, Manuel María Alba, Abilio Bellido, Héctor Conte Bermúdez, Enrique Ruiz Vernacci y Tito Del Moral. Esta lista está más completa en un artículo publicado por Rafael Candanedo en el libro Panamá 100 años de república, de donde extrajimos parte del listado.
¡Aleluya!, como el espacio nos ha ayudado, queremos reproducir algunos otros aspectos de los cuales nos habla la publicación que les hemos traído hoy. Ella nos habla de barcos que traían a Panamá centenares de pasajeros cada uno. Que eran muchas las quejas que presentaban los viajeros al llegar aquí. La descripción del viaje a través del istmo que mencionamos arriba está llena de detalles, que hoy nos parecieran imposibles de encontrar. Los tropiezos con las barcazas, con sus ayudantes, con el calor, los mosquitos. Las canoas eran muy incómodas, una vez sentados los pasajeros no se les permitía casi ni cambiar de posición. Nadie se podía mover. De repente, las barcazas se detenían porque los llamados marineros iban a cocinar su comida en las orillas del río, y después que se la devoraban, era cuando continuaban el viaje.
Verdaderamente que aquello no era un viaje muy paradisíaco, ni como para unas vacaciones, digamos.
Aprovechamos también la oportunidad para agradecer la buena cantidad de comentarios que hemos recibido recientemente. A José D. Urriola, gracias por la nueva amistad, que a propósito del interés mutuo por el doctor Ciro Luis Urriola, hemos iniciado y que esperamos continúe.
A Fernando Guerra, gracias. Tiene razón, el tráfico en esa época era por la izquierda, hasta los autos venían con el timón al otro lado, poco después ese tránsito cambió.
A Yishav Zaza, gracias también. Claro que los tranvías eran muy adecuados, efectivos, limpios, baratos y seguros.